GRANADA ESCENIFICA EL RECONOCIMIENTO INSTITUCIONAL A LA MÚSICA ELECTRÓNICA
- Redacción
- hace 14 horas
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Óscar Mulero se reúne con el ministro de Cultura en Industrial Copera en una cita cargada de simbolismo para una escena que reclama desde hace décadas su lugar dentro de la cultura contemporánea.

Granada fue este fin de semana el escenario de una imagen que, hasta hace no demasiado tiempo, parecía improbable. Horas antes de subir a la cabina de Industrial Copera, el DJ y productor Óscar Mulero mantuvo un encuentro con el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y con el director general de Artes Escénicas y Música, Javier Monsalve, en una reunión que muchos interpretan ya como un gesto histórico hacia la música electrónica española.
El encuentro tuvo lugar en las instalaciones de Industrial Copera, una de las salas más emblemáticas del circuito electrónico nacional. Allí, en el mismo espacio donde durante décadas han convivido cultura de club, innovación sonora y vanguardia artística, representantes de las principales instituciones culturales del país compartieron conversación con una de las figuras más influyentes del techno internacional.
La fotografía de la reunión trasciende lo institucional para convertirse en un símbolo del reconocimiento cultural de toda una escena.
La imagen adquiere una dimensión aún mayor si se contextualiza dentro de un proceso que ha ganado fuerza en los últimos meses. A finales del pasado año, Óscar Mulero recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, una de las máximas distinciones culturales que concede el Estado. Un reconocimiento que fue celebrado por profesionales de todo el sector como un punto de inflexión para la consideración de la música electrónica dentro del panorama cultural español.
Con más de treinta años de trayectoria, Mulero ha construido una carrera marcada por la coherencia artística y el prestigio internacional. Su nombre figura entre los referentes indiscutibles del techno europeo y su influencia ha sido determinante para varias generaciones de artistas y aficionados. La reunión mantenida en Granada refuerza, además, un mensaje cada vez más presente en los discursos institucionales: la música electrónica forma parte de la cultura contemporánea y merece ser reconocida como tal.
No se trata únicamente de un reconocimiento a un artista, sino a décadas de trabajo colectivo dentro de la cultura de club.
Desde Industrial Copera valoraron especialmente el significado del encuentro y agradecieron la visita de los responsables culturales. Para la sala granadina, el gesto supone mucho más que un homenaje individual. Representa el reconocimiento a una comunidad formada por artistas, promotores, salas, colectivos y público que han sostenido y desarrollado esta cultura durante décadas, muchas veces lejos de los focos institucionales.
La reunión celebrada en Granada deja así una imagen de enorme carga simbólica para el sector. Una escena que nació en los márgenes y que durante años luchó contra prejuicios y estigmas observa ahora cómo sus principales representantes comienzan a ocupar un espacio legítimo dentro del relato cultural del país.
La fotografía de Urtasun, Monsalve y Mulero en Industrial Copera no es solo una instantánea de actualidad: es también la imagen de una reivindicación histórica que empieza a encontrar reconocimiento institucional.













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