top of page

noticias

Sónar 2026 inaugura una nueva etapa sin sus fundadores, redefine su formato y consolida su expansión urbana en Barcelona

La edición marcada por la salida de los creadores del festival y la llegada de una nueva dirección mantiene el pulso de la electrónica global mientras transforma su estructura, su logística y su relación con la ciudad.


Sónar 2026: crónica de un festival en transición tras la salida de sus fundadores y la transformación del modelo
© Nerea Coll (Cedidas por la organización)

La edición 2026 de Sónar no ha sido una más en su historia. Por primera vez desde 1994, el festival se ha celebrado sin la presencia de sus fundadores —Enric Palau, Ricard Robles y Sergio Caballero—, figuras clave en la transformación de una propuesta cultural nacida en Barcelona en uno de los grandes referentes globales de la música electrónica.


La llegada del nuevo CEO François Jozic ha inaugurado una etapa de transición marcada por el equilibrio entre continuidad y prudencia. El discurso previo insistía en un Sónar “más Sónar que nunca”, una declaración que, lejos de implicar ruptura, reflejaba la voluntad de estabilidad en un contexto delicado tras las tensiones corporativas recientes y la reconfiguración interna del proyecto.


Un festival unificado y una nueva geografía sonora

Uno de los cambios más significativos ha sido la desaparición de la histórica separación entre Sónar de Día y Sónar de Noche. Toda la programación musical se ha concentrado en Fira Gran Via de L'Hospitalet, en un horario continuo que va de la tarde hasta el amanecer.

La unificación de horarios y espacios redefine la experiencia del público, que pasa de moverse entre dos festivales a habitar un único flujo continuo de música.

El resultado ha sido un flujo de aproximadamente 150.000 asistentes en tres jornadas, cifras muy cercanas a la edición anterior, lo que confirma que el cambio estructural no ha afectado de forma significativa a la convocatoria.


Más escenarios, más inmersión, más tránsito

El festival ha ampliado su infraestructura con seis escenarios —tres interiores y tres exteriores— y ha rediseñado por completo los espacios de circulación. Instalaciones como “ORGANYSMO” de LedPulse han ocupado zonas centrales, integrándose en la arquitectura del recinto.

Sin embargo, la nueva organización también ha mostrado zonas de ajuste, especialmente en las franjas de menor actividad, donde el recinto aparecía parcialmente vacío en las primeras horas de la tarde.


Barcelona como ecosistema expandido

La llamada “Sónar Week” ha consolidado la expansión del festival más allá de su recinto principal, extendiéndose a espacios como el Parc del Fòrum, el Poble Espanyol, el club Moog y la Llotja de Mar, sede de Sónar+D.

Barcelona deja de ser únicamente la ciudad anfitriona para convertirse en un mapa activo del festival.

Un cartel entre la continuidad y la fidelidad estilística

A nivel musical, el festival mantiene su línea editorial habitual, combinando figuras históricas con nuevas tendencias globales. En el cartel han convivido nombres como Cabaret Voltaire, The Prodigy, Miss Kittin o Speedy J junto a nuevas escenas del hard techno, el UK bass y la electrónica queer latinoamericana.


Momentos clave de la edición


STOOR Live: el laboratorio de Speedy J

Uno de los hitos del festival ha sido la propuesta de STOOR Live, liderada por Speedy J, que ha convertido el escenario en un laboratorio de improvisación colectiva durante sesiones de hasta siete horas.

Una experiencia 360º donde el público rodea la maquinaria sonora en una comunión física con los artistas.

Cabaret Voltaire: arqueología industrial en directo

Cabaret Voltaire ofrecieron un recorrido por medio siglo de experimentación sonora, combinando su legado industrial con estética de archivo y visuales de guerra fría.


Skepta: magnetismo grime

Skepta protagonizó uno de los conciertos más intensos del festival, con un directo minimalista que reforzó la esencia del grime: presencia, actitud y conexión inmediata con el público.


The Prodigy: energía y contradicción

El regreso de The Prodigy dejó un espectáculo de alto voltaje, aunque con una lectura ambivalente: potencia escénica y un sonido más cercano al metal electrónico que al rave clásico.

El show combinó catarsis colectiva y cierta pérdida de continuidad narrativa.

Nia Archives, SBTRKT y la nueva sensibilidad británica

Nia Archives, SBTRKT y otros artistas del espectro UK han reforzado la presencia de la escena bass contemporánea, aunque con resultados desiguales en directo.


Entre la pista y la instalación: el nuevo Sónar

Artistas como Daito Manabe han llevado el festival hacia territorios donde la música se mezcla con ingeniería, IA y visualización en tiempo real, mientras que nombres como Kelis o Boys Noize han aportado lecturas más clásicas del formato directo.


El resultado es un festival que oscila entre club, concierto e instalación audiovisual, sin abandonar del todo ninguno de estos lenguajes.


Conclusión: una transición aún en construcción

Sónar 2026 no ha sido una ruptura, sino una reconfiguración progresiva. La desaparición de sus fundadores abre una etapa inédita, pero el festival opta por la continuidad estética y la prudencia estructural.


El resultado es un evento que sigue siendo reconocible, aunque en pleno proceso de ajuste, donde la pregunta central no es qué es Sónar ahora, sino qué será cuando esta transición termine de asentarse.


Comentarios


pccccc.png

ordenador

Chrome OS

Mac

Windows PC

mooooo.png

móvil/tablet

Amazon Fire Tablets

Android Phones & Tablets

iPhone & iPad

PC Mobile

aaall.png

asistente

Alexa

Apple HomePod

tvvv.png

tv

Chromecast

Google TV

Apple TV

caaaaar.png

radio

Dab+ Barcelona

Android Auto

Apple car

loooogooos.jpg
asasaas.jpg

2026 pulse Barcelona electronic radio

Todos los derechos reservados · Marca registrada

Aviso Legal · Políticas

Anúnciate en Pulse · Contacta

  • Instagram
  • TikTok
  • Youtube
  • Spotify
  • Whatsapp
Pink Poppy Flowers
BARCELONA.jpg
Pink Poppy Flowers
bottom of page